México

México actualmente enfrenta una crisis humanitaria y de derechos humanos. Más de 150,000 mujeres, hombres, niñas y niños han muerto y, según cifras oficiales 29,000 personas han sido desaparecidas desde que se lanzó la "guerra contra las drogas" en diciembre de 2006. La violencia de género como parte de esta crisis ha sido casi invisible ya que las organizaciones de derechos humanos y los gobiernos tienen grandes dificultades en entender las intersecciones de dinámicas privadas y públicas que llevan a la alza de crímenes contra mujeres, y la vulnerabilidad específica  de las luchadoras sociales. El gobierno de México echa la culpa al crimen organizado, disfrazando el incremento en la violencia del estado como "daños colaterales" de la guerra contra el crimen y minimizando la profunda corrupción que existe en las estructuras políticas y judiciales.

Las organizaciones sociales han hecho grandes esfuerzos para enfrentar la situación de injusticia e impunidad. Además, diversos movimientos nuevos--frecuentemente con mujeres en primera linea y conformando la mayoría de la base--han surgido para levantar sus voces y mobilizarse por el cambio. Participan mujeres que no se habían  identificado como defensoras de derechos humanos, entre ellas madres buscando justicia para familiares asesinados/as o desaparecidos/as, mujeres indígenas luchando por proteger sus tierras y territorios, y activistas en temas laborales y ambientales. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha emitido sentencias contra el gobierno de México, afirmando que que las autoridades mantienen una cultura de discriminación que cultiva la violencia contra las mujeres. La discriminación se intensifica en el caso de mujeres indígenas, jóvenes, migrantes, pobres, LGBT, defensoras y de la oposición política.

El contexto extremadamente hóstil ha catalizado un proceso de buscar puentes y redes, y ha generado nuevas formas de moilización, que combinan la organización a través de asambleas y reuniones con la movilización por redes sociales, como la acción extraordinaria de las mujeres de Ciudad Juárez que moviliza miles de personas para poner fin a la impunidad y violencia contra las mujeres. Las mujeres organizadas están buscando nuevas maneras para trabajar en conjunto con el fin de optimizar sus esfuerzos para para la violencia y exigir democracia, rendición de cuentas, y desmilitarización.   

Acción & organización

Con oficina de JASS en la Ciudad de México y relaciones cercanas y duraderas con organizaciones de derechos humanos y mujeres en todo México, JASS tiene una posición privilegiada para colaborar y responder rápida y eficazmente a la crisis de violencia en el país. En colaboración con grupos como Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, JASS Mesoamérica ha facilitado, apoyado, ty acompañado a múltiples acciones, movilizaciones, y capacitaciones con mujeres activistas de diversos movimientos. Así hemos contribuido a decenas de campañas nacionales, regionales e internacionales de acción urgente, para denunciar violencia contra activistas, sus familiares, periodistas y defensoras de derechos humanos y sus organizaciones en México.

JASS también juega un papel crítico en la promoción de visibilidad, solidaridad y difusión en los medios a nivel internacional de defensoras de derechos humanos de la región, como manera para aumentar su seguridad y protección. En México este esfuerzo se ve con claridad, cuando JASS ha facilitado la participación de organizaciones de derechos humanos internacionales reconocidas en apoyar las luchas por la justicia dirigidas por mujeres, como las mujeres del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra en Mexico en 2009. JASS Mesoamérica ayudó a formar la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México y actualmente forma parte de su equipo de coordinación.

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¿Una oportunidad de recomponer el tejido social y fortalecer a los movimientos?

El Espacio OSC denuncia las declaraciones del Presidente de Mexico en respuesta a las denuncias sobre el espionaje gubernamental. Se pueden interpretar como un acto de criminalización a las personas defensoras de derechos humanos y periodistas que denunciaron haber sido víctimas de vigilancia ilegal y a las organizaciones que hicieron una labor de escrutinio y difusión pública de la misma. Dichas declaraciones ponen en riesgo principios democráticos y los derechos a defender derechos humanos y la libertad de expresión.

2016 ha sido un año de luto y movilización. A pesar de las circunstancias difíciles en todas partes, el trabajo de JASS este año generó una riqueza de historias de esperanza y de cambio. Ha sido un año emocionante, lleno de actividades. Queremos compartir algunos de los logros y eventos destacados que nos han dado inspiración y reafirmado nuestro compromiso al trabajo que hacemos.

“Mi nombre es María del Rosario Cano Mascorro, vengo de Chihuahua buscando a mi hijo Mario Alberto Morales Cano, desaparecido en Torreón Coahuila, el 2 de julio del 2010. Él es policía municipal”. “Mi nombre es Claudia Soto y mi esposo Isaías Uribe Hernández está desaparecido y su amigo también, Juan Pablo Alvarado Riveros.

Con el fin de promover los derechos de las mujeres, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) convoca, cada año, a Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), a instituciones públicas y educativas, y el público en general, a postular a la mujer u organización civil que por su labor sea merecedora del Reconocimiento Hermila Galindo.