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HISTORIA

Fundada en 2003, JASS (Asociadas por lo Justo) inició como una comunidad de mujeres activistas, académicas y educadoras populares de 20 países conectadas por experiencias políticas por formar parte de movimientos democráticos, luchas populares de liberación y esfuerzos internacionales por los derechos de las mujeres. Compartimos un compromiso a través de fronteras y una pasión por la construcción de una democracia centrada en las personas.

Línea de Tiempo

2002–2005

Creación conjunta a contracorriente

Creación conjunta a contracorriente

JASS se transformó en una comunidad de aprendizaje permanente conformada por educadoras populares, activistas y académicas de 20 países, con un financiamiento mínimo. Como consultoras ofrecían capacitación y asesoría estratégica a organizaciones internacionales como medio para financiar el trabajo con movimientos sociales.

2006

Vuelta a los principios básicos

Vuelta a los principios básicos

Un sentido compartido de alarma por la dimensión de la respuesta negativa de los fundamentalismos hacia las mujeres en todo el Sur Global nos llevó a “volver a los principios básicos” e invertir en la organización de base y en la construcción y fortalecimiento de movimientos.

2006–2008

Grandes pasos

Grandes pasos

JASS lanza “Imagining and Building Women’s Movements of the Future” (Imaginar, construir y fortalecer los movimientos de mujeres del futuro). Esta serie de reuniones políticas regionales reunieron a diversas mujeres dirigentes y lideresas de base para un análisis contextual más profundo y un proceso de replanteamiento estratégico.

2009–2011

“Construcción de un helicóptero en pleno vuelo”

“Construcción de un helicóptero en pleno vuelo”

Desde un compromiso firme de construir desde cero y en búsqueda de una modalidad organizativa coherente con nuestra misión, estas reuniones catalizaron nuevos caminos y andares. Por un camino zigzagueante que dio forma a JASS, empezamos a invertir más deliberadamente en el fortalecimiento de la organización. Caracterizamos este proceso como la “construcción de un helicóptero en pleno vuelo a una altura de 6,000 metros”.

2012–2016

Despegar y echar raíces

Despegar y echar raíces

En este periodo JASS crece hasta contar con un equipo de 23 mujeres en más de 18 países y en cuatro oficinas regionales en Washington DC, Phnom Penh, Ciudad de México y Ciudad del Cabo. Los centros regionales fueron echando raíces y adquiriendo autonomía, mientras el equipo interregional daba apoyo, facilitando enlaces entre regiones para el aprendizaje, los medios, la recaudación de fondos y la incidencia internacional.

2016–2018

Más que la suma de sus partes

Más que la suma de sus partes

Se hizo evidente que necesitábamos más alineamiento estratégico en JASS para maximizar el aprendizaje, alcance e impacto en todas las regiones. Invertimos con este compromiso en el fortalecimiento y la estabilidad organizativas a fin de asegurar la resiliencia de JASS para avanzar.

2019–Actualmente

Asumimos nuestro poder

Asumimos nuestro poder

JASS ha crecido y cobrado impulso. Hoy contamos con un equipo de más de 40 personas, entre las cuales hay activistas, académicas y educadoras populares de nuestros contextos organizativos, apoyadas por una red multidisciplinaria internacional de asesoras y aliadas. Trabajamos activamente en nueve países mientras que nuestro trabajo regional reúne a mujeres activistas de más de 26 países.

Como JASS se estableció en torno a un modelo único de liderazgo, estructuras y operaciones compartidas, mantenemos varios fundamentos que siguen siendo válidos y que nos mantienen en el camino trazado, mientras construimos una estructura híbrida enraizada en la comunidad e interconectada mundialmente para tener más impacto e influencia. Estos fundamentos incluyen un compromiso con nuestras raíces históricas en los movimientos de liberación del Sur Global,  nuestro enfoque compartido de poder y conciencia, y nuestra convicción de que las experiencias vividas de las mujeres en primera línea son los puntos de partida de nuestro trabajo de organización y de todo lo que hacemos. Estos principios han asegurado que la organización se mantenga fiel a su misión y pueda adaptarse sin perder su centro.

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