Cuando el Arte y Activismo Se Encuentran: ser joven feminista ARTivista

Amina Doherty

Durante una reciente visita a Washington, Amina Doherty, nueva integrante de la Junta Directiva de JASS, dialogó con Adelaide Mazwarira acerca de su nuevo cargo en la organización, sobre su alejamiento de su puesto como coordinadora fundadora de FRIDA (fondo para mujeres jóvenes) y sobre lo que significa ser feminista ARTivista, así como sobre su cabello, su poesía y mucho más.

 

1. Te caracterizas como ARTivista feminista. Eso, ¿qué significa? ¿Cómo contribuye tu arte a tu activismo?

Cuando estaba creciendo, siempre fui renuente a llamarme artista, porque para mí, el término significaba tener estudios o experiencia profesionales en las artes. De manera similar, a pesar de que aprovechaba cada oportunidad que se me presentaba para hablar a favor de los derechos de las mujeres y de la igualdad de género, a menudo pensaba que no daba la talla como activista. Ahora que tengo más años, me he apropiado de los términos activista y artista porque mi comprensión de lo que significan es más amplia.

Hace poco más de un año, reivindiqué por primera vez el término “ARTivista”–combinación de “activista” y “artista” – el cual hace referencia al individuo que utiliza su arte (defino arte como todas las formas de expresión artística) para luchar y pelear contra la injusticia y la opresión por cualquier medio que sea necesario. Ahora me defino como alguien que cree en el poder de la expresión creativa para lograr el cambio social.

Creo que mi arte y mi activismo han sido siempre una y la misma cosa. Como feminista siempre—y a veces escritora, pintora autodidacta, fotógrafa incipiente con un creciente interés en el cine, aspirante a DJ y curadora cultural—siento la obligación de hacer preguntas, de compartir experiencias, de contar historias y de hacerlo de una manera que afronte la opresión a todos los niveles.

A través de mi arte, me interesa particularmente explorar los temas de identidad y de “pertenencia” respecto a raza, a género y a sexualidad, en combinación con ideas de amor, de comunidad y de justicia y libertad. Pretendo documentar las imágenes, los sonidos y las vivencias que a menudo son suprimidas de las narrativas tradicionales.

2. ¿Cuándo pronunciaste por primera vez las palabras “¡Soy feminista!”? ¿Cuál ha sido tu vivencia al respecto?

Probablemente fue en la universidad. Fue en esos años que empecé a autonombrarme feminista, aunque diría que casi siempre he creído en los principios feministas.

Un verano, después de la universidad, recuerdo haber regresado al Caribe portando una camiseta que decía “Así se ve una feminista” y cómo la gente se me quedaba mirando cuando caminaba en público. ¡Definitivamente, mi camiseta provocaba conversaciones! Se me acercaba la gente en la calle o en la tienda para preguntarme: “y, ¿qué es una feminista?” o “¿qué significa eso?” o “¿por qué te llamas así?” A pesar de que no siempre tenía las mejores respuestas, eso me ayudó a articular mejor mi propio feminismo.

3. Cuéntanos de tu trabajo en FRIDA - ¿por qué mujeres jóvenes?

Fui una de las integrantes fundadoras de FRIDA (Fondo de Feministas Jóvenes) y actualmente apoyo al Fondo como su coordinadora saliente. FRIDA es un fondo dirigido por feministas, que otorga donaciones y pretende impulsar la participación y el liderazgo significativos de feministas jóvenes. En el marco del trabajo de construcción de movimientos y de poder colectivo en pro de los derechos de las mujeres y de la igualdad de género, FRIDA brinda financiamiento, así como otro tipo de recursos y de apoyos, a grupos activistas y a iniciativas encabezadas por mujeres jóvenes y por jóvenes transexuales.

Cuando el primer grupo de asesoras de FRIDA se reunió para abordar el establecimiento del fondo, dijimos que queríamos crear una iniciativa que contribuyera a que tanto los movimientos de mujeres como los de justicia social fueran incluyentes, divertidos, autocríticos, y a que se centraran en la política y en los valores. Creíamos que nuestra edad y nuestro nivel de experiencia no debían ser factores que nos excluyeran de participar en algunas de las conversaciones sumamente políticas respecto al financiamiento, a la movilización de recursos, a la toma de decisiones, etcétera. Nos interesaba crear un espacio y una plataforma a partir de los cuales las feministas jóvenes pudieran tener contacto entre sí y movilizar recursos recíprocamente. Queríamos crear algo diferente, temerario y audaz, y creo que hemos tenido éxito en el establecimiento de la fundación. Sin embargo, debemos seguir construyendo para asegurar la sostenibilidad del Fondo. 

4. Como integrante fundadora y coordinadora general de FRIDA, ¿qué has aprendido sobre el liderazgo como mujer joven?

Aprendí que, en muchos sentidos, el liderazgo tiene que ver con oportunidad y acceso; se trata de construir relaciones y de reconocer que todas tenemos un rol que jugar en el logro del cambio social y que, como feminista, esto siempre está vinculado al logro de la justicia de género. Como feminista joven, aprendí que el liderazgo es profundamente personal y político. No soy líder porque haya asistido a un taller o a un programa que me dijo que lo soy, o que puedo ser líder, o lo que sea. Soy líder porque creo en mí misma y en que puedo contribuir a que mi comunidad sea mejor, a que el mundo sea mejor y a que las vidas de las personas a mi alrededor sean mejores.

Si evalúo mi experiencia en FRIDA, diría que tuve una oportunidad increíble para construir algo muy importante con el apoyo de feministas de todas las edades de todo el mundo. Aprendí “haciendo –aún en los momentos en que menos confianza sentí en mi habilidad. Trabajé duro para asentar las bases de una institución relevante y creí que era importante compartir lo que aprendí y las experiencias que ayudaron a moldear mi propio liderazgo con otras feministas jóvenes que venían surgiendo. Recuerdo haber leído las palabras de Jacqueline Pitanguy, quien hablando del liderazgo feminista transformador, dijo:

Entiendo que el liderazgo está relacionado con la posibilidad de crear iniciativas sólidas que perduren. Te puedes alejar y las estructuras, o lo que hayas creado, permanecen, ahí están.”

Eso es lo que siento respecto a FRIDA y estoy muy orgullosa de ver a otras mujeres llevando el timón, haciendo este importante trabajo con tanta confianza y elegancia.

5. Encabezas el video blog “Las Mujeres Jóvenes Se Pronuncian”. Dinos por qué la “voz” es tan importante para las mujeres jóvenes.

Impulsé el video blog “Las Mujeres Jóvenes Se Pronuncian” porque creo que es de enorme importancia que las mujeres jóvenes tengan una plataforma desde la que puedan hablar por ellas mismas. Recuerdo una cita de una de mis autoras favoritas, Arundhati Roy, quien una vez dijo: “En realidad, no hay tal cosa como las personas ‘sin voz’. Sólo existen las personas silenciadas deliberadamente o aquellas a las que, de preferencia, no se escucha.”

Supongo que me cansé de escuchar anécdotas de todas estas mujeres jóvenes “sin voz” que “recibían” empoderamiento a través de algún que otro programa y eso me molestó. Por ello construí un espacio donde las mujeres jóvenes pudieran hablar por ellas mismas sobre los temas y las ideas que más les preocupaban.

En Las Mujeres Jóvenes Se Pronuncian, las feministas jóvenes tienen la oportunidad de compartir sus opiniones y sus vivencias, trabajando al mismo tiempo en impulsar los derechos de las mujeres y la justicia de género. Para mí, los “pronunciamientos” son una forma de concientización que pretende crear un espacio para que las mujeres se escuchen unas a otras, para que se expresen y compartan información sobre algunos de los formidables proyectos en los que están involucradas. Hablamos de feminismo, de modas, de imagen corporal, de sexualidad, de liderazgo, de música, de arte, de filantropía y más.

6. Cuéntanos sobre tu nuevo rol en JASS. ¿Qué significa para ti y cuál es tu visión?

Estoy muy animada ante el hecho de ser la integrante más reciente de la Junta Directiva de JASS. He seguido el trabajo de JASS desde sus comienzos y me encanta la forma en que JASS ha logrado producir recursos de vanguardia y oportunidades de aprendizaje, particularmente para las feministas jóvenes.

Espero apoyar a este increíble equipo de activistas, de donantes y de integrantes del consejo para continuar adelante con una visión colectiva que, en su aspecto más profundo, está arraigada en la solidaridad y en la acción transformadora. De acuerdo a mi visión, JASS continuará creciendo y fortaleciéndose como institución con la finalidad de apoyar las necesidades, las estrategias y las ideas de las mujeres alrededor del mundo.

7. Hablemos del cabello; me fascinan tus peinados. Los estilos de peinados, ¿cómo influyen en tu feminismo?

¡Me encanta que me hayas preguntado sobre mi cabello! También es gracioso porque ahora estoy leyendo un fabuloso libro titulado “La estilista de Harare” de la autora zimbabuense Tendai Huchu; además, acabo de terminar “Americanah”, la novela más reciente de la autora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, en la que se habla mucho del cabello de las mujeres negras.

El cabello es un asunto muy personal y político, en particular para mí, que soy una mujer negra. Actualmente, llevo un estilo corto y natural (que cambia de color casi todas las semanas), pero cualquier  estilo que quieras mencionar, lo he llevado: ¡permanente, rapado, trenzado, teñido!

A pesar de que crecí en el Caribe, donde ves rastas y estilos naturales por todas partes, recuerdo la preocupación de mi madre ante la posibilidad de que no consiguiera empleo por mi cabello. Desde luego, dada la naturaleza de mi trabajo, mi cabello nunca ha sido tema de discusión, pero conozco a otras mujeres jóvenes (¡y a hombres!) a quienes no les han ofrecido trabajo por su cabello (o les han dicho que se lo tendrían que cortar). Duele cuando escucho esas anécdotas, aunque supongo que en realidad no me sorprende. Vivimos en un mundo en el que los cuerpos de las mujeres negras son espacios en disputa, en el que nuestras modas y opciones de estilo son fuertemente vigiladas, en el que nos dicen qué debemos ponernos, cómo nos lo debemos poner, para quién nos lo debemos poner, cuánto debe cubrir (¡o descubrir!), cuánto debemos gastar –cómo “ser” en todo, menos ser nosotras mismas.

Los cuerpos (y el cabello) de las mujeres negras son fetichizados constantemente, como vimos con la debacle de Miley Cyrus. Nuevamente, ahora en 2013, se trata de Sarah Baartman.

Pero, no hemos permanecido en silencio frente a ello. Muchas feministas jóvenes están examinando las políticas existentes detrás del cabello de las mujeres negras de maneras alternativas—en los blogs, en los periódicos, en la música, en el arte. Pienso en mujeres increíbles, como la joven activista sudafricana Mazuba Haanyama y su libro “Desenredando el nudo”. La literatura de Mazuba se centra en jóvenes mujeres negras de clase media que se encuentran en un contexto pos-apartheid y examina la política del cabello, como una lente para observar actuaciones corporales, a través de las cuales se negocian las construcciones políticas de clase, de raza y de género. También, en la poetisa sudafricana Lebo Mashile, de quien me encanta especialmente un pasaje del poema “Las hijas del mañana” que dice:

“Quiero escribir un poema
Sobre atractivas muchachas negras
Que no se relajan y no engañan sus sueños hasta esfumarlos
Voces que encrespan
Las orillas lacias de la historia
Rebanadas delgadas como un cabello de un movimiento
Que ensortija el mundo”

 8. ¿Qué te apasiona del activismo de las mujeres jóvenes? ¿Cuál es tu mayor preocupación al respecto?

¡Definitivamente la pasión, el dinamismo, la valentía y la creatividad! Me encanta la disposición a ensayar estrategias e ideas alternativas. Estoy totalmente inspirada por el trabajo que hacen.

En términos de preocupaciones, y permíteme hablar de mi experiencia en el ámbito de financiamiento, diría que algunas de mis preocupaciones tienen que ver con la creciente ONGización–con la convergencia de organizaciones financiadas por la comunidad internacional, las cuales a menudo carecen de enraizamiento o de conocimiento locales–del trabajo por los derechos de las mujeres y por la justicia social. Creo que hay muchas mujeres jóvenes que creen que para obtener apoyo (económico o de otra índole), necesitan fundar una ONG o hablar de su trabajo usando cierto lenguaje. Por eso, creo que es importante un fondo como FRIDA, porque queremos alentar más honestidad y creatividad. Queremos que las feministas jóvenes nos digan (con sus propias palabras y en sus propios términos) qué quieren hacer y por qué son importantes esas estrategias e ideas. Queremos apoyar a colectivos, a grupos y a procesos informales. Sabemos que, a veces, una lectura de poesía será más efectiva que un taller para contactar a otras jóvenes–queremos que las mujeres jóvenes y las jóvenes transexuales solicitantes de fondos nos digan eso.

Otra de mis preocupaciones tiene que ver con las narrativas emergentes en torno al apoyo para mujeres jóvenes y niñas (particularmente de los nuevos actores). El año pasado, escribí algo al respecto como respuesta, a la luz de cómo se estaba enmarcando el discurso de “invertir en mujeres jóvenes y en niñas”. Inventé el término “Generación RDI” (es decir, Generación Rendimiento de la Inversión), para responder al enfoque que creo tienen muchos de los nuevos actores. En aquel momento dije, y lo sigo sosteniendo, que debemos alentar apoyos adicionales para las mujeres jóvenes y las niñas, no sólo porque se trata de una “receta económica inteligente”, sino porque la igualdad de género es un derecho. De la misma manera, es importante ir más allá de la idea de “invertir en mujeres” y asegurar que las necesidades y las prioridades de las mujeres sean los motivos principales que sostienen la selección de estrategias y de acciones.

9. ¿Quién te inspira? 

Me inspiran las mujeres que osan ser diferentes. En esta sociedad hay tanta presión para que tengamos cierta apariencia, para que vistamos de cierta manera, para que hablemos de cierta forma… hasta para organizar de cierta manera. Me inspiran las mujeres que tienen confianza suficiente para convertirse en la alternativa, para cruzar la línea, aquellas que son respondonas.

10. Esta entrevista es para Mujeres Transformando el Poder (o Mujeres Cruzando la Línea). Eso, ¿qué significa para ti?

Para mí, la idea de “mujeres cruzando la línea” significa que las mujeres están avanzando y que continúan impulsando el programa progresista de derechos de las mujeres alrededor del mundo. Cruzar la línea significa ser intransigentes si es necesario, porque sabemos que los derechos de las mujeres están constantemente bajo amenaza. También significa que con cada paso que damos hacia adelante (como individuos, como organizaciones, como movimientos, etcétera), aseguremos que ninguna de nuestras hermanas quede rezagada; cuando avanzamos, estamos velando para que las demás estén con nosotras en el camino. Cruzar la línea es un avance colectivo, es una estampida, se trata de que todas las mujeres encuentren la fortaleza para reivindicar nuestro poder.