Honduras

Bajo el actual gobierno heredero del golpe de Estado perpetrado en el 2009, el pueblo hondureño sigue sufriendo violaciones a sus derechos humanos, violencia de género y asesinatos, particularmente en contra de miembros del movimiento pro-democracia que se organizó después del golpe. Los gobiernos sucesores han revocado logros importantes alcanzados por la sociedad civil en materia de los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, derechos laborales y reformas agrarias. Ninguno de los crímenes cometidos durante el golpe, entre ellos desapariciones forzados, violaciones y asesinatos, ha sido investigado o llevado al juicio. Con la validación internacional de los gobiernos después de 2009, ha disminuido la vigilancia internacional, por lo que el estado consolida las medidas anti-democráticas impuestas durante el golpe, y ha intensificado los ataques contra la oposición y defensoras y defensores de derechos humanos, utilizando diversas formas de violencia de género para intimidar y violentar a las mujeres activistas y lideres.

"El problema es que el sistema entero es un sistema de corrupción, un sistema sin justicia, un sistema de impunidad completa"Premio Nobel Jody Williams, Enero 2012

defensoras-honduras-jassLas fuerzas militares han retomado el control, ejerciendo labores policiales. Este hecho pone en peligro las instituciones civiles y democráticas, y a la vez provoca un aumento en las violaciones de derechos humanos. Existe un ámbito de terror y normalización de la presencia de las fuerzas armadas. El gobierno justifica la ocupación militar con el argumentos de seguridad--el combate a la delincuencia y la guerra contra el narcotráfico--a pesar de que la inseguridad y violencia han aumentado de manera alarmante: En el 2011 se registró una tasa de homicidios de 82.1 por cada cien mil personas, siendo la más alta del mundo según la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas. Aunque los índices han bajado según cifras oficiales, la tasa de violencia sigue siendo altísima, obligando a miles de personas a migrar hacía el norte. Dentro de este panorama general, la violencia contra las mujeres ha crecido y, según registros del Centro de Derechos de Mujeres, los feminicidios aumentaron en más de 260% entre 2005 y 2013. En 2015, una mujer fue asesinada cada 16 horas, en promedio. Después de México, Honduras es el país con la tasa más alta de asesinatos de periodistas en América Latina, según el Relator Especial sobre Libertad de Opinión y Expresión de las Naciones Unidas.

"En Honduras no existe la libertad de expresión…” Frank la Rue, Relator Especial sobre Libertad de Opinión y Expresión de la ONU

Las mujeres, feministas y defensoras de derechos humanos realizan su trabajo y sus luchas para la justicia bajo un contexto de violencia estatal expresada de diferentes maneras. Enfrentan ataques físicos, amenazas, campañas de difamación y manipulación por parte de oficiales públicos. Asimismo, autoridades del gobierno y los medios, controlados por las elites, siguen desacreditando el trabajo de las defensoras, vinculándolas falsamente a grupos terroristas, narcotraficantes y delincuentes. Este ámbito pone en riesgo la vida de las defensoras y en muchas ocasiones, sirve para disfrazar la represión política que enfrentan.  

Movilizando mujeres activistas

Desde el golpe de Estado en 2009, JASS Mesoamérica ha colaborado con varios grupos de derechos humanos y de mujeres, como Feministas en Resistencia y el Centro de Derechos de Mujeres, quienes han jugado un papel importante en la organización  y movilización de la Resistencia. JASS también forma parte de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras, participando en las comisiones de seguridad y comunicación. En los últimos años, hemos trabajado al lado de defensoras en defensa de la tierra y los territorios, como el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), y apoyado la demanda por justicia en el caso del asesinato de su dirigente, Berta Cáceres.

Al enlazar nuestros procesos de formación a la organización y acción política, JASS fortalece su red y fomenta nuevas relaciones con defensoras de diversos movimientos y organizaciones de mujeres. Convocamos junto a Feministas en Resistencia talleres en el uso de los TICs, activado recursos de emergencia para proveer apoyo a diversas organizaciones durante el golpe, y facilitado conversaciones e interlocuciones  entre activistas hondureñas, y el gobierno y sociedad civil estadounidenses. JASS también apoya para visibilizar la crisis de derechos humanos en el país en distintos foros internacionales.

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La Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel hacen un llamado al gobierno hondureño a garantizar que habrá un juicio justo e imparcial en el proceso de los acusados del asesinato de Berta Cáceres.

En el marco del contexto electoral en Honduras, quienes integramos JASS (Asociadas por lo Justo) en Mesoamérica, el Sur de África y el Sudeste asiático, queremos expresar nuestra preocupación por la grave situación de violencia, vulneración de derechos políticos y deterioro de la institucionalidad democrática en Honduras.

JASS está co-organizando una delegación a Honduras y Guatemala con la Iniciativa de Mujeres Premio Nobel de la Paz, la Fundación Rigoberta Menchú Tum. La directora ejecutiva de JASS, Lisa VeneKlasen, se ha sumado a la delegación quien visitará y escuchará testimonios de primera mano de mujeres líderes, activistas indígenas, personas defensoras y comunidades que defienden sus derechos y el ambiente en contextos violentos.

Nota: JASS ha firmado, junto con cientos de organizaciones en todo el mundo, la siguiente carta en apoyo a la formación del Grupo Asesor Internacional de Personas Expertas (GAIPE) para investigar el assesinato de nuestra amiga y compañera de muchas luchas, Berta Cáceres--defensora de tierra y territorios y de los derechos indígenas y de las mujeres en Honduras.