Guatemala

Aunque se firmaron los Acuerdos de Paz en 1996, después de 36 años de conflicto armado interno, el pueblo guatemalteco no vive en paz. A pesar avances en materia de justicia y de derechos humanos por parte de la sociedad civil, la violencia ha incrementado en los últimos años dada la presencia e influencia creciente de los narcotraficantes y el crimen organizado, y también de las fuerzas de seguridad. El gobierno ha respondido con políticas de seguridad– impulsadas por el gobierno de los Estados Unidos - que militarizan las calles y las fuerzas policiales civiles, resultando en un aumento en violaciones a los derechos humanos. La tasa de feminicidio en Guatemala es entre las más altas de América latina, con más de 5,000 mujeres y niñas asesinadas entre el 2008 y 2015. El sistema de justicia y las instituciones políticas son débiles y existe mucha corrupción; miles de casos de violencia contra las mujeres sobre todo de comunidades indígenas y marginadas, no son resueltos o investigados por las autoridades. La pobreza en que viven sumidas la mayoría de mujeres indígenas, y la opresión que se ha padecido durante siglos limita su participación política, social y económico el ejercicio libre de su cultura.

En este contexto alarmante, las mujeres están protagonizando movimientos sociales en la defensa de los derechos humanos, tierra y territorio, democracia y paz. También han jugado un papel clave en las movilizaciones contra la corrupción en los últimos años.

Las mujeres también están luchando por la justicia para aquellas familias y mujeres quienes sufrieron violencia en el marco del conflicto armado. Durante el conflicto, lo que comenzó a partir de un golpe de estado – apoyado por la CIA de los EU - murieron y fueron torturadas cientos de miles de personas, desaparecieron 90.000, y un millón de personas salieron al exilio o se desplazaron de sus lugares. Más de 300 aldeas desaparecieron totalmente, principalmente en las áreas de población indígena que es la mayoría del país, en una estrategia militar que buscaba aniquilar a la oposición. En ese período, fueron violadas cientos de mujeres cuyos testimonios han permanecido ocultos hasta años recientes. Al día de hoy la impunidad continúa estando presente y sólo recientemente han sido llevados a juicio militares acusados como responsables de masacres contra la población.  JASS y sus aliadas están trabajando para apoyar la lucha por la justicia y el fin a la impunidad en el caso de crímenes cometidos contra mujeres en el pasado y el presente.  

Mientras las mujeres desarrollan papeles importantes en las organizaciones sociales de Guatemala, intereses poderosos responden con ataques físicos, amenazas y calumnias. Mujeres indígenas y rurales que luchan para defender sus territorios y recursos naturales contra incursiones ilegitimas de mineras y megaproyectos enfrentan represión y represalias. Defensoras son atacadas ‘por fuerzas de seguridad privadas contratadas por las transnacionales, el crimen organizado, y militares y políticos corruptos. Además de la represión, el estado utiliza la criminalización para debilitar a los movimientos.

A pesar del complejo contexto actual, las mujeres continúan resistiendo, desarrollando estrategias para avanzar su poder colectivo y protegerse de la violencia. 

Procesos de JASS: Organización y Formación

En Guatemala, JASS Mesoamérica impulsa espacios de formación y herramientas sobre el liderazgo para fortalecer la construcción de alianzas a través de la Escuela de Alquimia Feminista. Apoyamos y acompañamos a defensoras de los derechos humanos de diversos movimientos sociales y organizaciones, y creamos espacios seguros para el intercambio de experiencias y estrategias entre mujeres indígenas y rurales. JASS colabora con organizaciones indígenas y de mujeres para impulsar procesos de formación para activistas en varios temas, los cuales incluyen el manejo de conflictos, el uso estratégico de herramientas de comunicación, el fortalecimiento de capacidades de liderazgo e incidencia política. A través del programa regional de Solidaridad y Acción Urgente, colaboramos con varias organizaciones para proveer apoyo a la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Guatemala. 

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