Archivos del Blog de JASS para Marzo 2013

by Rosanna Langara on Marzo 30, 2013 on 12:00 am

En las Filipinas hay un fuerte movimiento nacionalista, y me crié en ese contexto. Los movimientos y la construcción de movimientos no son conceptos nuevos para mí. En filipino, movimiento es kilusan, palabra que aprendí cuando estaba aprendiendo a leer y a contar. Nací y crecí cerca de Mendiola, a un paso del Palacio de Malacañang (sede de la presidencia de las Filipinas), verdadero campo de batalla donde tuvieron lugar sangrientas manifestaciones y protestas contra la ley marcial durante el régimen de Ferdinand Marcos, conocido en el país (y en todo el mundo) como el primer dictador de las Filipinas. 

Por eso, la oportunidad de participar en el Instituto CREA de Liderazgo Feminista, Construcción de Movimientos y Derechos-Asia Meridional me llenó de entusiasmo e incertidumbre al mismo tiempo. Sí, Asia Meridional tiene una larga trayectoria de luchas y una rica historia feminista. Actualmente hay una mezcla de distintos movimientos. Pero hay ese orgullo por el mismo legado de luchas por el cual se conoce a las Filipinas. Entonces, me pregunto: “¿Aprenderé algo nuevo?” 

Mi entusiasmo estaba bien fundamentado. Puedo nombrar toda una gama de cosas de las cuales el Instituto me hizo tomar conciencia: aprendí sobre procesos y contextos que existen fuera de mi propio país, fuera de mi propia región; vi movimientos desde una perspectiva más amplia. Conocí a mujeres cuya vida y cuyo trabajo giraban en torno a la mejora de la vida de las mujeres. Conocí a mujeres que arriesgaban la vida para que las mujeres vivieran en una sociedad más justa. Aprendí sobre movimientos emergentes y de larga data, desde la resistencia y la lucha de las mujeres adivasi, que son una minoría indígena de la región de Odisha, en la India, los Jamaat o consejos de mujeres en el sur de la India y el movimiento femenino de Sri Lanka hasta el movimiento de Ocupación de Baluwatar (en contra de la violencia contra la mujer) en Katmandú (Nepal). ¡El sur de Asia es un centro de tormentas! Con la presentación de estos movimientos diversos de distintos lugares del sur de Asia, el espacio de CREA me permitió comprender mejor cómo se construyen movimientos. El ambiente del Instituto era muy parecido al de JASS.

Mis dudas resultaron ser infundadas. En CREA me di cuenta de que, en algunos contextos, los procesos de creación de movimientos recién están comenzando. Una sola chispa puede desencadenar un movimiento, pero no todos los movimientos comienzan con una chispa. En CREA me di cuenta de que, en algunos contextos, ese proceso debe llevarse a cabo de manera diferente, no solo para adaptarse a los tiempos, sino también para proteger a las mujeres. El aprendizaje es un proceso dialéctico; en una situación de cambios constantes siempre descubrimos algo nuevo.  

No me gusta usar la palabra “fortuna”, de modo que diré simplemente que tuve el “privilegio” de heredar los avances y logros de las masas filipinas, de las mujeres filipinas, que construyeron movimientos antes que yo naciera. Son las constructoras de movimientos cuya sangre, sudor y lágrimas salpican la senda hacia la emancipación de la mujer. Son las constructoras de movimientos que abren camino para que la próxima generación pueda vivir en una sociedad mejor.  Son las constructoras de movimientos que guían a los jóvenes para que las llamas de la lucha sigan ardiendo.

Aunque los movimientos convierten a todas las mujeres en heroínas, no necesitamos monumentos para seguir luchando. Es un hecho que la construcción de movimientos es un proceso laborioso. Lo mismo se aplica al mantenimiento de movimientos.  Los movimientos feministas de todo el mundo dan fe de esta realidad.

Pero el feminismo ha evolucionado con los años. Antes se ponían de relieve las diferencias, en vez de las similitudes. Ahora se trata de crear espacios donde las mujeres se unan a pesar de la diversidad, como en los procesos de JASS.

Pese a las enseñanzas, me gustaría ver el día en que, en los espacios feministas, se den explicaciones claras de los errores del feminismo y de las enseñanzas que podemos extraer de ellos. Es una experiencia definitivamente positiva ver que en la agenda siempre figura la necesidad de avanzar. Pero creo que, a la larga, un movimiento no podrá alcanzar su pleno potencial hasta que aprenda a ser autocrítico. Y el movimiento feminista no está exento.

Foto: http://remembering-lorenabarros.blogspot.com

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