La Pandemia: Las Mujeres Lideran las Respuestas


By: 
Daysi

En este momento las mujeres están enfrentando la crisis sanitaria con gran resolución, creatividad y resiliencia. Si bien los múltiples roles que desempeñan como cuidadoras, trabajadoras y organizadoras las vuelven más vulnerables, también hacen que sean las primeras en responder frente a situaciones críticas. Las mujeres no sólo están respondiendo a las necesidades inmediatas que suponen la alimentación, el saneamiento y la atención de la salud; además, están movilizando a sus comunidades para que estén mejor organizadas y sean más seguras. Asimismo, las mujeres están aprovechando este momento para ser ingeniosas y construir y alentar formas de vida comunitarias y sostenibles que preserven el medio ambiente y nuestro futuro. No nos crean a nosotras; mejor vean directamente lo que realizan estas mujeres líderes.

Guatemala: activar las prácticas comunitarias de curación

Sebastiana Par, autoridad ancestral e integrante del Consejo de los Pueblos Quiché de Guatemala

Aunque tenemos miedo y dificultades para organizarnos, esta situación constituye un despertar para nosotras. Hoy, más que nunca, valoramos nuestras prácticas comunitarias: la forma en que nos alimentamos, nos curamos, compartimos y entendemos la vida, y nos relacionamos con la Madre Naturaleza. Como autoridades asesoras y guías espirituales, o aquijap, nos coordinamos por teléfono con los vecinos para, además de utilizar plantas medicinales, mejorar lo que comemos y apoyar la curación de nuestro cuerpo. Creemos que nuestra medicina ancestral nos permite experimentar esta situación de manera diferente. Estamos conectadas con nuestra espiritualidad, nuestras ceremonias, nuestras velas, nuestro incienso y nuestras plantas, para pedir una solución en nombre de todo el universo. Esperamos que ustedes también, dondequiera que estén, activen su espiritualidad, para que juntas podamos abordar este problema.

Asimismo, creemos necesario impulsar algunas acciones estratégicas entre las organizaciones, entre las mujeres y las aguijap. Debemos definir acciones estratégicas inmediatas que nos apoyen, porque sabemos que el gobierno o los gobiernos no responden a nuestros planteamientos. Tenemos que organizarnos y ser más creativas en la búsqueda de soluciones a esta crisis. Debemos ser activas en nuestros territorios y unir nuestros lazos de cooperación, aprovechar la tecnología y conectarnos a través de las redes sociales. Es necesario que nos demostremos a nosotras mismas que existe una solución. No podemos seguir teniendo miedo; no podemos seguir sintiéndonos frustradas; debemos contribuir a que esta crisis no se vuelva aún más grande.

Honduras: usar la radio comunitaria para romper el aislamiento y compartir estrategias

Daysi Flores, coordinadora en Honduras para jass Mesoamérica

En un momento en que la gente se expone al riesgo de sentirse aislada y desconectada, jass está utilizando su programa de radio comunitaria —Tercas con la Esperanza— para comunicarse con cientos de mujeres indígenas y campesinas mediante segmentos radiales, reproducidos empleando la tecnología de podcasts, que a su vez son compartidos más ampliamente a través de WhatsApp. Gracias a esta estrategia, jass facilita que diversas mujeres establezcan conexión, y produzcan comunidad y solidaridad, al tiempo que comparten información y estrategias de organización y supervivencia entre ellas. Como dice Daysi Flores, coordinadora del programa, “la radio comunitaria nos permite amplificar las voces y las estrategias de las mujeres durante estos tiempos difíciles en los que la construcción de movimientos (cuidado, solidaridad, poder colectivo y otros elementos) debería estar en el centro de la creación de un nuevo mundo”.  

Malaui: organizarse para proteger a todas

Sibongile Singini, coordinadora en Malaui para jass África del Sur

A raíz de la pandemia del COVID-19, enfermeras, médicos y otros trabajadores de la salud de todo Malaui organizaron una huelga nacional para exigir la dotación de ropa de protección que les permitiera desempeñar su trabajo sin temor y sin riesgo de contraer la infección. Sin embargo, inesperadamente, la huelga también afectó la capacidad de las personas para acceder a la atención sanitaria. Así ocurrió, precisamente, cuando cerró el Centro de Salud Makata en Blantyre, uno de los 28 distritos de Malaui, dejando a las mujeres locales de Our Bodies, Our Lives (obol) [Nuestros Cuerpos, Nuestras Vidas] —una iniciativa de 8,000 personas orientada a asegurar el acceso a la atención médica y promover la igualdad para todos— sin poder obtener sus medicamentos antirretrovirales de la clínica local. Las mujeres de obol de Makata, poniendo su salud en riesgo, realizaron acciones que aseguraron que las mujeres obtuvieran sus medicamentos; en el proceso, además, lograron que los trabajadores de la salud recibieran ropa de protección. Sibongile Singini, integrante de jass, manifestó: “Estoy feliz de ver cómo las mujeres se hicieron cargo de su poder. Primero usaron su poder interior y vieron la necesidad de llevar este asunto al miembro del comité de la autoridad tradicional de obol. Después de revisar el asunto, esta autoridad señaló: ‘no, usemos el poder con otros para superar este asunto’. Además, este poder con se combinó con el poder colectivo para asegurar que el tema fuera abordado de manera efectiva. Trabajar con socios es un recurso poderoso y tener aliados en el Ministerio de Salud nos ayudó. Si se tratara de una organización que el ministerio no conociera, tal vez no hubiera hecho nada. Sin embargo, el Ministerio de Salud reconoció que Asociadas por lo Justo es una asociación poderosa y dijo ‘hagamos algo, de lo contrario estas mujeres le dirán a todo Malaui que incumplimos’. Por lo tanto, me siento feliz de que reconozcan el poder de las mujeres y lo que las mujeres pueden hacer. De que este poder les haya obligado a actuar urgentemente, porque sabían que si no hacían nada las mujeres no se quedarían calladas”.

Indonesia: ubicar el impacto y las contribuciones de la mujer

Niken Lestari, famm-Indonesia

El brote de COVID nos impulsa a hacer un llamado a la acción colectiva a nivel local, nacional e internacional en aras de apoyar a las mujeres que trabajan en el sector informal y a aquellas que se encuentran marginadas en la sociedad. La gente está mostrando su solidaridad mediante la financiación de multitudes y ayudando directamente a los necesitados. Sin embargo, sabemos que muchas de estas acciones son provisionales. El reto consiste en sembrar semillas de cambio que puedan seguir brotando incluso después de superada la pandemia, en definir cómo utilizar nuestro pensamiento crítico para estar más organizadas en lugar de emplearlo para difundir los intereses creados o las agendas de los fundamentalistas.

Hoy las integrantes de famm lideran iniciativas en sus comunidades. En este sentido, están produciendo máscaras cubrebocas y desinfectantes para las manos, además de entregar alimentos a sus comunidades conformadas por pueblos indígenas, niños, transexuales, hogares encabezados por mujeres, víctimas de la violencia y trabajadores de la salud. Además, quienes integran nuestra organización participan en la detección de los lugares en que está incidiendo el COVID-19 a nivel provincial. Gracias a nuestra perspectiva feminista esperamos ofrecer un mejor mapeo, que integre las necesidades de las comunidades más vulnerables y que destaque los roles activos que desempeñan las mujeres en la respuesta urgente a nivel local. Muchos de estos roles son realizados de manera voluntaria, recibiendo poca o ninguna remuneración. Queremos asegurarnos de que estas contribuciones de las mujeres sean contadas y registradas.

Zimbabue: uso de la radio para visibilizar las demandas de las mujeres

Lucy Mazingi, codirectora de jass para África del Sur

Estamos realizando una labor de concientización en torno al COVID-19 y el modo en que está afectando desmedidamente a las mujeres. Para ello, jass se asoció con Chengeto —una organización vinculada a los medios de comunicación con acceso a cinco radioemisoras de Zimbabue— con el propósito de detallar las demandas, lo que las mujeres quieren, en particular, el acceso al agua, una necesidad crítica en este momento. A través de la radio, las mujeres comparten información sobre las necesidades de higiene en este contexto de pandemia y sobre cómo la falta de acceso al agua aumenta las múltiples tareas implicadas en el cuidado. A pesar de ello, están proponiendo soluciones creativas. Esta estrategia supone aumentar la incidencia de las mujeres que tienen contacto directo con las autoridades locales y otros organismos que ahora están proporcionando tanques de agua y rehabilitando algunos pozos no funcionales en las comunidades. En zonas como Masvingo mejoró el acceso al agua municipal, lo que a su vez hizo posible que la gente pudiera acrecentar su higiene. Seguiremos elevando y visibilizando las demandas de las mujeres, movilizándolas para sseguir obteniendo agua de los grifos y las perforaciones, incluso después de que se haya superado el COVID-19.